jueves, 3 de noviembre de 2016

Fray Escoba (1961) Un mulato llamado Martín (1974)

Película de la vida de Fray Martin de Porres, filmada en 1961 y dirigida por Ramón Torrado.
Fray Martín de Porres, el santo de la escoba, fue un ejemplo de vida cristiana en favor del prójimo, a quien aliviaba tanto sus penurias físicas como económicas con profunda dedicación y amor.




Un Mulato llamado Martín (1974)


viernes, 14 de octubre de 2016

La Santidad según Don Bosco (2004)

LA SANTIDAD QUE DON BOSCO QUERÍA PARA SUS JÓVENES


Domingo tiene doce años. Lleva unos seis meses en el oratorio. En su alma hay un cambio y se le advierte triste y pensativo. Todos sus compañeros notan que en Domingo pasa algo. Don Bosco lo encuentra y le dice: -¿Qué tal Domingo? ¿Cómo estás? Te noto un poco triste... ¿sufres algún mal? -Al contrario, -responde Domingo- creo que sufro un bien. Ese sermón suyo me ha dejado preocupado. Efectivamente, Don Bosco había desarrollado tres pensamientos en el sermón de un domingo de Cuaresma: Dios quiere que todos nos hagamos santos. Es cosa relativamente fácil llegar a serlo. Hay un gran premio en el cielo para el que se haga santo. Domingo, como se ve, sale de esa plática sumamente impresionado. ¿Cómo llegar a ser santo si a él le prohiben hacer penitencia como la que habían hecho los grandes santos? Nada de cilicio, ni de piedrecitas en los zapatos, ni debajo de las sábanas. ¿Y entonces, qué? Su alma se turbó y se sintió perdido. El nunca llegaría a ser santo. Un joven flaco, débil, pálido, sin salud, no iba a tener fuerzas para hacer frente a una empresa tan grande como la santidad. No podía alejar de sus oídos la voz de Don Bosco, que repetía insistentemente: "Domingo, debes hacerte santo. Tienes que ser santo. Dios lo quiere". Y otra voz que le repetía igualmente: "Tú no podrás. No podrás". Por eso buscaba los rincones del oratorio, para dar rienda suelta a sus lágrimas. Fue entonces cuando lo encontró Don Bosco y llevándolo aparte le habló durante un largo rato. De aquel diálogo con Don Bosco, salió Domingo alegre y feliz. La paz había vuelto a su alma. Fue a rezar a la Iglesia de San Francisco de Sales y a postrarse ante la estatua de la Santísima Virgen. - Sí, madre mía, te lo repito: quiero hacerme santo. Tengo necesidad absoluta de hacerme santo. No me hubiera imaginado que con estar siempre alegre y contento, podría hacerme santo. Don Bosco le hizo ver a Domingo, en qué hacía él consistir la santidad, cuál era la santidad que él quería que cultivaran sus jóvenes. Nada de obras extraordinarias, sino exactitud y fidelidad en el cumplimiento de los propios deberes de piedad y estudio. Y estar siempre alegres. Si es hora de recreo, santidad es correr, saltar, reír y cantar. "Nosotros aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre muy alegres", repetiría Domingo, como había aprendido de su maestro. Domingo escribía en su cuaderno una frase que Don Bosco le había dado como recuerdo: "Servite Domino in laetitia" (Servid al Señor con alegría). "No necesitas ningún cilicio, le había dicho Don Bosco. Con soportar pacientemente y por amor a Dios, el calor, el frío, las enfermedades, las molestias, y a los compañeros y superiores, ya tienes bastante". Desde ese día el rostro de Domingo se iluminó con una nueva sonrisa. La alegría se posesionó para siempre de su corazón juvenil y todo el resto de su vida será una preparación para el aleluya pascual.




Película Don Bosco
Italia 2004
Director Lodovico Gasparini
Guión Saverio D'Ercole, Graziano Diana, Lodovico Gasparini, Carlo Mazzotta, Francesca Panzarella, Lea Tafuri
Música Marco Frisina
Fotografía Giovanni Galasso
Reparto Flavio Insinna, Lina Sastri, Charles Dance, Daniel Tschirley, Fabrizio Bucci, Lewis Crutch, Brock Everitt-Elwick, Alessandra Martines, Ry Finerty, Arnaldo Ninchi
Productora Lux Vide
Género Drama | Biográfico. Religión. Telefilm
Sinopsis El Piamonte (Italia), siglo XIX. En Turín, el sacerdote Don Bosco, un hombre procedente de una humilde familia campesina, se entregó total y apasionadamente a la tarea de recoger de las calles a los chicos marginados y cuidar de ellos. No sólo los sacó de la pobreza, de la ignorancia y del desamparo social, sino que consiguió que, por primera vez, se sintieran amados. Luchó con una fe y un tesón extraordinarios para vencer los obstáculos e insidias que, tanto las autoridades civiles como las eclesiásticas, pusieron en su camino para impedirle culminar su objetivo: la fundación de la Congregación de los salesianos, que garantizaría el futuro de sus chicos. (FILMAFFINITY)







jueves, 13 de octubre de 2016

Santa Teresa de Jesús (1984)

Teresa de Jesús (TV Series) Año 1984 País España
Director Josefina Molina Guión Carmen Martín Gaite, Víctor García de la Concha, Josefina Molina
Música José Nieto, Alejandro Massó Fotografía Francisco Fraile
Reparto Concha Velasco, Francisco Rabal, Héctor Alterio, Patricia Adriani, Tony Isbert, María Massip, Emilio Gutiérrez Caba, Virginia Mataix, Silvia Munt, Chus Lampreave, Asunción Balaguer, Lina Canalejas, José María Muñoz, Carmen Lozano
Productora RTVE
Género Serie de TV. Drama | Religión
Sinopsis Miniserie de TV. 8 capítulos. Con gran rigor histórico asistimos a la vida de Teresa de Jesús, monja carmelita, descendiente de judíos conversos, que emprendió la reforma de la Orden. En sus escritos nos dejó uno de los testimonios más apasionantes del siglo XVI. (FILMAFFINITY)
Después de visionar toda la serie de TV Teresa de Jesús, te das cuenta del nivel artístico,de dirección y de interpretación tan alto que Josefina Molina ha conseguido. Esta serie no va por el camino fácil y trillado tan en boga cuando se trata de filmar vida de santos o personajes ilustres, al revés, apuesta por la sobriedad, la verdad del personaje y de su entorno, situándola en su contexto geográfico e histórico.
Esta biografía nos presenta a una mujer con una energia impresionante y una seguridad en la búsqueda de su camino interior , modelo de cualquier manual de autoayuda. No es realmente importante que sea Católica, Budista o de cualquier otra religión, sino la verdad que hay en ella y la fuerza humana tan poderosa y positiva para luchar en tiempos de un país ignorante y lleno de supersticiones en el cual la Inquisición navegó a sus anchas haciendo todo el mal que pudo.
Si todos los actores están realmente bien, quedan cortos al lado de la interpretación tan extraordinaria de Concha Velasco. Nunca hubiera dicho que esta actriz con tantas películas "alimenticias" como decía el gran Luís Buñuel, en su haber, haya sido capaz de hacer un personaje lleno de escollos y de detalles, y salir no solo sobradamente, sino que conforme van pasando los capítulos, llega a un nivel tan mimético con el personaje, que dudas si realmente es la actriz o el personaje en questión.
Aconsejo a todo amante del buen cine, ver esta serie y disfrutarla, sea cual sea la ideología religiosa que uno tenga, seguro que no le defraudará.



En Dibujos Animados




La Misión (1986): Los Jesuitas en America

La película está ambientada en la década de 1750 y narra acerca de las Misiones Jesuitas en las actuales regiones de la selvas Brasileras, Misioneras de Argentina y parte de la región actual del Paraguay.
Un programa de la Iglesia Católica dedicado a cristianizar y civilizar los indígenas nativos en la región de la América Meridional. La película cuenta la historia de un jesuita, el padre Gabriel (Jeremy Irons) que se interna en la selva sudamericana para fundar una misión y convertir al cristianismo a una comunidad de indígenas guaraní situada encima de las cataratas del Iguazú.
El ejercito portugués ve una amenaza en la misión y la destruye.
REPARTO Robert De Niro, Jeremy Irons, Ray McAnally, Aidan Quinn, Cherie Lunghi, Ronald Pickup, Liam Neeson, Chuck Low, Rolf Gray, Bercelio Moya, Daniel Berrigan
PREMIOS 1986: Oscar: Mejor fotografía. 7 Nominaciones
1986: Festival de Cannes: Palma de Oro (Mejor película) y Premio Técnico
1986: Premios David di Donatello: Mejor productor extranjero. 3 nominaciones
1986: Círculo de Críticos de Nueva York: Nominada a Mejor Fotografía




Para ver las razones históricas de la entrada de los jesuitas en América en el tiempo de los Hasburgos y su expulsión de España y Portugal en tiempo de los Borbones, se recomienda el siguiente video.



miércoles, 12 de octubre de 2016

La Evangelización de América y la leyenda negra anticatólica en América

"No faltaban en América (precolombina) guerras de conquista y de exterminio, venta de esclavos, sacrificios sangrientos, antropofagia, división de clases y en castas, arbitrariedades e injusticias, epidemias y años de hambre y sequía. Cuando Cortés llego a Yucatán encontró gran cantidad de ciudades en guerra entre sí, diezmadas las poblaciones por las luchas, el hambre y la peste" Ricardo Levene (Historia de América, Ed. Jackson, I, p. 269).
Palabras de Erasmus Darwin (1731-1802) - Miembro de la Royal Society y abuelo de Charles Darwin: "En mis viajes por el inabarcable imperio español he quedado admirado de cómo los españoles tratan a los indios, como a semejantes, incluso formando familias mestizas y creando para ellas hospitales y universidades, he conocido alcaldes y obispos indígenas y hasta militares, lo que redunda en la paz social, bienestar y felicidad general que ya quisiéramos para nosotros en los territorios que, con tanto esfuerzo, les vamos arrebatando.
“Parece que las nieblas londinenses nos nublan el corazón y el entendimiento, mientras que la claridad de la soleada España le hace ver y oír mejor a Dios. Sus señorías deberían considerar la política de despoblación y exterminio ya que a todas luces la fe y la inteligencia española están construyendo, no como nosotros un imperio de muerte, sino una sociedad civilizada que finalmente que finalmente terminará por imponerse como por mandato divino. España es la sabia Grecia, la imperial Roma, Inglaterra el corsario turco.”

Independientemente de la leyenda negra de América que, como maniobra de propaganda anticatólica nace en ambientes protestantes anglosajones para desprestigiar el reino católico de España, esta nación nos trae el evangelio a nuestras tierras americanas.

Apocalypto (2006)

DIRECTOR Mel Gibson
REPARTO Gerardo Taracena, Raoul Trujillo, Dalia Hernandez, Rudy Youngblood
PREMIOS 2006: 3 nominaciones al Oscar: Mejor maquillaje, sonido, efectos sonoros
2006: Nominada al Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa
2006: Premios BAFTA: Nominada a mejor película de habla no inglesa
SINOPSIS Historia ambientada en la época del imperio maya. Cuando la idílica existencia de los mayas es brutalmente interrumpida por el ataque de una fuerza invasora (¿imperio azteca?), un hombre emprende un arriesgado viaje a un mundo regido por el miedo y la opresión en el que le espera un incierto final. Debido a un giro del destino y espoleado por el amor a su esposa y a su familia, emprenderá el regreso a su hogar en un desesperado esfuerzo por preservar su forma de vida... (FILMAFFINITY)

Comentario de Fray Nelson: La última película de Mel Gibson tiene un mensaje cultural y filosófico que puede quedar oculto por la abundancia de sangre y por el aspecto semi-salvaje de las sociedades allí expuestas. Mi análisis es que Gibson quiere afirmar unas cuantas verdades sobre la naturaleza humana y que apelar a lo primitivo no es un derroche de exotismo sino pura continuidad con el experimento mental de pensadores como Juan Jacobo Rousseau.

En efecto, la idea difundida en y por los medios anglosajones es que los habitantes precolombinos eran buenos y que toda corrupción vino de fuera, de los europeos, y en particular, españoles. Este argumento ideológico ha servido de ariete para hacer avanzar la llamada “Leyenda Negra” que sólo ve en el proceso de conquista y colonia en América una vergüenza de la humanidad, o sea, una serie ininterrumpida de atropellos adobados en el más puro sadismo.

La Leyenda Negra se salió con la suya no sólo porque sirvió a los protestantes para desacreditar los esfuerzos coloniales de la Corona española sino porque vino a aliarse con las pretensiones de indigenismo romántico que perviven en América Central y del Sur. Aunque no se deben simplificar procesos históricos que abarcan siglos y que involucran millones de vidas humanas, es clara la ventaja que supone para algunos partidos políticos recientes hacer “corto circuito” para lanzar mensajes como de este talante, que América era libre e inocente y fue aplastada por la influencia extranjera, y que hoy América necesita sacudirse el yugo de los nuevos imperialismos para ser genuinamente libre. De ese modo el Buen Salvaje de Rousseau, el paraíso perdido de la Biblia y la utopía socialista de Marx-Lenin parece que pudieran convivir, bien que apretadamente, en un discurso que tiene mordiente en las masas. Al fin y al cabo, pocos mensajes entran tan suavemente a la mente humana como eso de que: “en el fondo yo era bueno, sino que me dañaron…”

Eso es lo que ataca Gibson, no con argumentos académicos sino con el lenguaje brutal de la imagen explícita. Que la gente vuelva a decir que eran buenos e inocentes los que hicieron esas pirámides destinadas a sacrificios humanos. Que se nos siga contando que sobraba la cruz en una tierra cuya religión consistía en degollar hombres y mujeres sacándoles el corazón todavía palpitando, para arrojarlo a una insaciable deidad, por ejemplo, la serpiente emplumada. Tales son las finezas de crueldad que presenta el filme, dispuesto a no transigir en su cruzada por la verdad del ser humano. De lo que se trata en realidad es de mostrar que ese ser humano necesita siempre de redención y que ningún Rousseau puede desmentir tanto los hechos como para que no resurjan con espantosa claridad, como las pinturas inequívocas de las pirámides mayas y aztecas.

Por supuesto: como se trata de mostrar que esa es la verdad última del corazón humano sin Cristo, los buenos de la película tampoco son tan buenos. El “héroe” es Garra de Jaguar, que en las primeras escenas se burla cruel y obscenamente de la infecundidad de uno de sus amigos y compañeros de caza. Y luego se sugiere algo fuerte sobre qué clase de prácticas sexuales tenían esos indios inocentes, todo en un ambiente de procacidad y vulgaridad y risotada. ¿A qué viene todo ese lenguaje que no es pornográfico pero sí explícito? A mostrar que ni los mayas ni los pueblos por ellos conquistados eran gente inocente. El ser humano está mal inclinado desde su juventud, como sugiere con dejo de pesimismo Génesis 8,22.

Tal pesimismo no tiene sin embargo la última palabra. Apocalypto no canoniza a España pero la única nota de serenidad en ella viene de la llegada de los españoles, con una alta cruz abriendo paso. También ellos, sin duda, traían sus propias pestes y miserias, pero esa cruz era más alta que ellos… y más alta que nosotros.

martes, 11 de octubre de 2016

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